domingo, 15 de febrero de 2015

Las cinco Villas.Avila.


























La Villa de Mombeltrán. Ubicado en lo que se conoce como Barranco de las Cinco Villas, comparte término municipal con la localidad de La Higuera. Este pueblecito, que en la Edad Media era conocido como El Colmenar, tiene actualmente 1228 habitantes. Está rodeado de parajes y caminos singulares, así como unas ruinas que en su conjunto forman un importante patrimonio cultural y paisajístico. A destacar, su castillo, la iglesia y el hospital de San Andrés.
Santa Cruz del Valle, que te brinda unas hermosas vistas panorámicas y variadas perspectivas del Barranco de las Cinco Villas. Sus callejuelas se entrecruzan y unen en pasadizos que te conducirán a bonitos rincones y plazoletas, donde aún hoy podrás encontrar interesantes representaciones de la arquitectura tradicional. Curiosas son las fachadas de sus muchas de sus casas donde se han reproducido cuadros de famosos artistas del siglo XX.
En Santa Cruz del Valle también podrás encontrar el Museo del Aceite de Oliva de Virgen Extra de los Países del Mediterráneo, ubicado en la antigua almazara del pueblo. Hoy alberga una colección de 3.000 botellas de aceite de oliva virgen extra por estación procedentes de las 12.000 almazaras existentes en la docena de países mediterráneos cultivadores de este olivo. Este museo pretende convertirse en la primera oleo teca internacional dedicada a este tipo de aceite. En él pueden hacerse catas-degustaciones de aceites de oliva virgen extra.
San Esteban del Valle, una aldea de origen medieval de la que no se tuvo constancia hasta el siglo XV, aunque se cree probable que ya en el año 1090, año en el que las tropas cristianas derrotan en el Barranco al ejército árabe, hubiera asentamientos de población formados esencialmente por pastores. El hito más importante de la historia de San Esteban del Valle fue el nacimiento del futuro San Pedro Bautista en el siglo XVI, canonizado en 1862 por el Papa Pío IX.
Villarejo del Valle, otra aldea medieval ubicada a los pies del Torozo, una masa granítica de 2026 metros de altitud, con fama entre los escaladores.
A las afueras del pueblo de Villarejo del Valle encuentras el Mirador de la Mesita del Calvario, desde el que se puede contemplar el Barranco casi completo y donde hay una mesita de piedra en la que antiguamente se colocaba una Virgen para bendecir los campos.
Las fiestas en Villarejo del Valle en agosto – en honor a su patrón, San Bartolomé – y septiembre que organizan los habitantes de esta villa son conocidas por sus encierros de toros y vaquillas y tienen un gran parecido con los San Fermines, al prevalecer el ambiente taurino durante todo el día. En Semana Santa se cantan "Los Romances" de Lope de Vega y se organiza el tradicional juego de "Las Caras".
El último pueblo de las Cinco villas es Cuevas del Valle, en el Valle del Tiétar a los pies del Puerto Pico. Su clima, agua y tierra lo convierte en un vergel repleto de bosques de pinos y castañares. Lo atraviesa la Cañada de la Mesta Leonesa Occidental, conservando una buena muestra de la arquitectura tradicional, lo que lo convierten en un lugar interesante y atractivo para pasea por sus calles.
El Puerto del Pico es un puerto de montaña con unas espectaculares vistas sobre el Valle del Tiétar. Pero no es lo único reseñable, su calzada romana tiene un gran valor histórico por haber comunicado durante siglos las tierras de la Meseta Norte con el Valle del Tiétar.