sábado, 4 de abril de 2015

V RUTA CEREZOS EN FLOR , EL HORNILLO 2015





















































Las flores del cerezo suelen caer muy pronto. La flor del cerezo es delicada y con el viento enseguida cae. Así, se puede disfrutar de su belleza y al caer en su plenitud, no da tiempo a verla marchitar. Esto guarda relación con parte del código samurai en Japón. Es más, el emblema de los guerreros samurai era la flor del cerezo. La aspiración de un samurai era morir en su momento de máximo esplendor, en la batalla, y no envejecer y “marchitarse”, como tampoco se marchita la flor del cerezo en el árbol.
Existen dos variedades del cerezo, una en blanca y otra en un tono rosa pálido. Hay una leyenda japonesa que dice que antes, las flores del cerezo eran sólo de color blanco.
Todos los años,al inicio de la primavera, ocurre uno de los eventos más esperados del Japón. El florecimiento de los Cerezos Sakura es la flor mas carismática del país. Los Cerezos, Sakura en japonés, pasan la mayor parte del año como árboles simples, sin más colores que el verde de sus hojas, y sin producir frutos que merecieran alguna atención.
Durante el invierno, pierden sus hojas y quedan como imágenes esqueléticas de árboles frondosos. Pero justo cuando uno piensa que este árbol, tan sencillo y sin otros méritos que justifiquen su presencia casi universal en todos los parques del Japón, llega la primavera y nos trae la respuesta.
En el transcurso de una semana los retoños comienzan a aparecer y antes de que uno se dé cuenta, adonde uno vaya, están estos hermosos árboles cubiertos enteramente de flores. Bajo la luz del sol, el delicado rosado de las innumerables flores en cada árbol, reflejan no solo una serenidad intoxicante, sino que reflejan la esperanza de una nueva primavera.
Después de aguantar el frío y la desolación del invierno, la fuerza de vida que se escondía en el árbol, sale a contagiar a todos los que lo rodean.
Aprovechando el poco tiempo que dura este regalo, los japoneses rápidamente coordinan su festival de Hanami. Hana, flor en japonés y –mi, del verbo ver, resume el propósito simple.
A la sombra de los Sakura, reunidos con las amistades y la familia, y compartiendo los alimentos que todos aportan, los japoneses celebran la vida.
De hecho, en la sociedad japonesa los Sakura representan lo efímero de la vida humana ya que las flores desaparecen completamente en solo una o dos semanas.
La antigüedad del Hanami se ha visto relatada en el arte japonés. En Kojiki, del año 712, una de las primeras obras de literatura épica del Japón, ya se mencionaba esta costumbre. En la poesía de la era Heian (794-1185), se describe los Sakura como un símbolo de la delicadeza de la naturaleza y del ser humano.
La leyenda:
"Durante la Era mejí, en Japón, era muy común que se fuera a buscar la las casas a los mejores samuráis que había sin importar lo viejos que fueran. Durante años se mantuvo una guerra que se cobró numerosas vidas.
En esta época florecían los árboles de Flor de cerezo o flor de ciruelo.
Entonces, no era de extrañar que las mujeres casadas con samuráis se quedaran solas, por lo que estableció una ley en la que se le prohibía a la mujer casada de un samurai en batalla que se viera con otro hombre que no fuera de su familia. La ley establecía que cualquier mujer seria libre de casarse o juntarse con amigos si ésta probaba que su esposo había muerto en combate.
Curiosamente en registros nunca se encontró ninguna mujer ejecutada por esta ley, y sin embargo se encontraron tantas muertas como samuráis de distintas zonas.
Ninguna de estas mujeres fue asesinada, ellas mismas lo hacían con el nombre de su esposo muerto en batalla si este era un samurai. Esto siempre lo hacían frente a un árbol de flor de cerezo que con la sangre que absorbía se fue tornando rosada.
Siempre que salía un samurai de su casa se sembraba un árbol de Cerezo en su honor... O por si era necesario".